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Condiciones

Un enfoque natural de la enfermedad de Alzheimer

10 Noviembre 2017

Dr. Eric Madrid

En este artículo:

¿Qué sucedería si fuera posible dar marcha atrás a la demencia y la enfermedad de Alzheimer? ¿Le sorprendería que esto pudiera hacerse realmente? Probablemente, piense que si esto fuera cierto, lo habría visto en las noticias o habría leído sobre ello en un periódico. Pero la verdad es que investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) informaron de éxitos a la hora de revertir los síntomas de la enfermedad de Alzheimer ya en 2014 en un artículo de una revista especializada titulado “Reversal of cognitive decline: A novel therapeutic program” (“Inversión del declive cognitivo: un programa terapéutico novedoso”). El investigador principal, el Dr. Dale Bredesen, describe su experiencia con los pacientes y el protocolo completo que utiliza para ayudar a quienes padecen demencia en su libro de 2017 El final de la enfermedad de Alzheimer. Hablaremos de sus recomendaciones.

Actualmente, la enfermedad de Alzheimer es la tercera causa principal de muerte en Estados Unidos y la forma de demencia más común reconocida por los médicos. Si conoce a alguien con demencia o deficiencia cognitiva, le rogamos que comparta este artículo. Contiene mucha información y podría resultar abrumadora para muchos —seguir las recomendaciones sugeridas requerirá un esfuerzo en equipo y el apoyo de familiares y amigos.

Un colega mío, el Dr. Wes Youngberg, que es un nutricionista clínico en activo y especialista en medicina del estilo de vida en Temecula (California), ha estado trabajando con pacientes de la enfermedad de Alzheimer de forma individualizada, empleando el protocolo del Dr. Bredesen. El Dr. Youngberg compartió el siguiente testimonio conmigo.

“Veo grandes mejoras en los laboratorios en casi todos mis pacientes que siguen el Protocolo Bredesen.

 Rob ha demostrado mejoras significativas, especialmente para alguien que empezó a sufrir un declive cognitivo en 2013 (a la edad de 45 años). Su demencia progresó rápidamente en los últimos dos años.

 Tras comenzar todas las estrategias adecuadas del Protocolo Bredesen, su esposa afirmó que se constató una diferencia perceptible durante la primera semana.  

 Después de solo tres meses, ha logrado mejoras espectaculares en la actividad general y preguntará a su neurólogo si puede dejar de tomar sus medicamentos con receta donepezilo (Aricept) y memantina (Namenda). Rob llevaba utilizando esos medicamentos dos años y su esposa afirmó que no parecían servir de ayuda” – Dr. Wes Youngberg.

¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral que en general afecta a los adultos mayores. La enfermedad recibió el nombre del Dr. Aloysium “Alois” Alzheimer (1864-1915). El Dr. Alzheimer fue un psiquiatra que en 1906 diagnosticó demencia a una mujer que había fallecido de una extraña enfermedad mental. Luego publicó sus conclusiones. En 1912, esta forma de demencia fue llamada enfermedad de Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer normalmente afecta a personas de 60 años de edad o más. Menos del uno por ciento de los casos se producen a edades más tempranas. Después de los 80 años, hasta una de cada diez personas están en riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. Los científicos han dividido la enfermedad de Alzheimer en tres tipos: inicio temprano, inicio tardío y familiar.

Síntomas de la enfermedad de Alzheimer

  • Pérdida de memoria, afecta a la memoria reciente, se mantiene la memoria a largo plazo (amnesia).
  • Problemas para recordar los nombres de las cosas (anomia).
  • Uso incorrecto de objetos debido a no ser capaz de identificarlos cuando están en la mano (apraxia).
  • Problemas con las palabras y dificultades para expresarse con el lenguaje (afasia).
  • La función ejecutiva se ve afectada, dificultades para tomar decisiones (agnosia).

Factores de riesgo de la enfermedad de Alzheimer

  • Edad avanzada
  • Diabetes/Prediabetes
  • Enfermedad cardíaca
  • Consumo de tabaco
  • Dieta baja en frutas y verduras
  • Hipertensión arterial
  • Depresión
  • Inactividad física
  • Síndrome de Down
  • Historial de traumatismo craneoencefálico y conmoción cerebral
  • Historial familiar: el 25 % de los casos parecen ser genéticos, con presencia del gen apolipoproteína E-e4 (APOE-e4)

Enfoques actuales de la enfermedad de Alzheimer

El enfoque actual de la deficiencia cognitiva, la demencia y la enfermedad de Alzheimer está gravemente limitado. Los científicos han descubierto al menos 36 factores que contribuyen a la enfermedad de Alzheimer, aunque actualmente los doctores de la medicina convencional se centran en solo dos. Los médicos dependen de dos clases de medicamentos para tratar la pérdida de memoria:

  • Los inhibidores de la colinesterasa donepezilo (Aricept), rivastigmina y galantamina.
  • El antagonista de los receptores de N-metil-D-aspartato (NMDA) memantina (Namenda).

En 2014, el Dr. Bredesen introdujo su protocolo en su artículo pionero Reversal of cognitive decline: A novel therapeutic program (“Inversión del declive cognitivo; un programa terapéutico novedoso”). Su enfoque fue único y, de los diez pacientes originales con demencia, nueve mejoraron tras seguir su protocolo. Seis de los pacientes que dejaron de trabajar debido a problemas de memoria fueron capaces de volver a trabajar una jornada completa. El enfoque del Dr. Bredesen trató las 36 anomalías.  

El enfoque del Dr. Bredesen ha sido útil para aquellos con enfermedad de Alzheimer de ligera a moderada, enfermedad de Alzheimer preclínica, discapacidad cognitiva subjetiva (SCI) y deficiencia cognitiva leve (MCI).

Identificó los siguientes componentes importantes. Se recomienda que se lleven a cabo tantos de ellos como sea posible para lograr los mejores resultados para el cerebro.

Dieta

  • Minimizar los hidratos de carbono simples: evitar el pan, la pasta, los alimentos procesados, los azúcares y la comida rápida. Consumir una dieta que esté más basada en plantas. Coma pescado salvaje, no criado en piscifactorías, pero no más de una vez a la semana. Si consume carne, coma carne de res, pavo y pollo alimentados al pastoreo y sin hormonas.
  • Ayune 12 horas cada noche, incluyendo no tomar alimentos durante tres horas antes de irse a la cama. Por ejemplo, si se va a dormir a las 10 p. m., no coma entre las 7 p. m. y las 7 a. m.

Estilo de vida

  • Reduzca el estrés: muchos de nosotros padecemos estrés financiero, laboral, familiar y derivado de nuestras relaciones. Minimice el estrés escuchando música, practicando yoga, meditando u orando a diario.
  • Optimice el sueño: intente dormir ocho horas cada noche. Si tiene problemas de sueño, pida al médico que compruebe si sufre apnea del sueño. Tome un complemento de melatonina de 0,5 mg cada noche y aumente la dosis a 10 mg si es necesario.   
  • Ejercicio: como mínimo, 150 minutos a la semana. Ejercítese a diario durante al menos 30 minutos, cinco días a la semana. El ejercicio aumenta el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína que ayuda al cerebro a producir nuevas células nerviosas. Si padece alguna enfermedad cardíaca, consulte a su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicio.  
  • Estimule el cerebro: es más fácil de lo que parece. La estimulación cerebral se produce durante actividades como leer o resolver sopas de letras, crucigramas o sudokus. Aumente la dificultad y aprenda un nuevo idioma, ya que esto protege contra la demencia. Le recomendamos páginas web para ayudar a mejorar la función cognitiva, como BrainHQ.com y Lumosity.com. Considere programas lingüísticos usando aplicaciones para smartphone.

Análisis de sangre

Los análisis de sangre pueden proporcionar a su médico información útil. Asegúrese de recibir una copia de los resultados de sus análisis de sangre. Aunque muchos de sus resultados podrían encontrarse en el nivel “normal”, tal vez no se sitúen en el nivel óptimo. Deberían considerarse los siguientes análisis de sangre como parte de una evaluación de la demencia.

  • Apolipoproteína E-e4 (APOE-e4): la prueba genética puede hacerse con un análisis de sangre. El 25 % de la población tiene una copia del gen. Es de 2 a 3 veces más probable que estas personas desarrollen la enfermedad de Alzheimer, mientras que las que tienen dos copias del gen tienen de 5 a 6 veces más riesgo.
  • Vitamina B6 (60-100 nmol/l es lo óptimo): también llamada piridoxina. Los niveles bajos en sangre pueden ser problemáticos, así como los niveles superiores a 110 nmol/l.  
  • Vitamina B12 (>500 pg/ml es lo óptimo): también llamada cianocobalamina. Cumple con una función importante a la hora de mantener los nervios saludables. Cuando su nivel es bajo, algunas personas desarrollan entumecimiento y hormigueo en las piernas. Pueden producirse problemas de memoria. Muchos prefieren la metilvitamina B12, pero también puede tomarse la vitamina B12 común.
  • Ácido fólico (10-25 nanogramos/ml es lo óptimo): es preferible complementarlo con metilfolato.
  • Homocisteína (<7 µmol/l es lo óptimo): la homocisteína es un aminoácido que, si tiene un nivel elevado, aumenta el riesgo de sufrir ataques al corazón, apoplejías y demencia. Los niveles elevados se producen con déficits de vitamina B12 y en aquellas personas que presenten mutaciones del gen MTHFR. El objetivo es un nivel en sangre inferior a 7, aunque la mayoría de los laboratorios consideran que 11 o menos es normal. Trate los niveles elevados con vitamina B12,  metilfolato o trimetilglicina (TMG).
  • Proteína C reactiva cardíaca, CRP  (< 1 mg/l): un marcador de inflamación. Esta proteína se produce en el hígado cuando tiene lugar un proceso inflamatorio. Una dieta rica en raciones abundantes de frutas y verduras puede ayudar a reducir la inflamación. La complementación con aceite de pescado omega-3 puede ayudar a reducir la CRP. La inflamación se debe frecuentemente a infecciones crónicas, periodontitis, una dieta alta en azúcar, el síndrome del intestino permeable y la exposición a toxinas.  
  • Insulina en ayunas (nivel óptimo <7 mUI/l): un nivel elevado de insulina es un indicador de que al cuerpo le cuesta más de lo que debería controlar el azúcar de la sangre (glucosa). Antes de que una persona desarrolle diabetes tipo 2 o prediabetes, tiene niveles elevados de insulina. El cuerpo degrada la insulina mediante un compuesto químico denominado enzima que degrada la insulina (IDE). Los científicos han demostrado que esta enzima también degrada la beta-amiloide, la proteína anómala que se encuentra en el cerebro de las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer. Por lo tanto, aquellos que tengan niveles elevados de insulina poseen más proteína beta-amiloide en el cerebro.
  • Hemoglobina A1c (<5,5 %): la prueba de hemoglobina glicosilicada (HgA1c) es un test que ordena un médico para medir el nivel medio de azúcar de la sangre de una persona durante un período de tres a cuatro meses. Mide el porcentaje de hemoglobina, o glóbulos rojos, que tienen incorporada una molécula de azúcar. Un nivel inferior al 5,5 por ciento indica que no existe diabetes ni prediabetes. Si su nivel es superior al 5,5 por ciento, entonces necesita introducir cambios en su dieta y perder peso.
  • Glucosa en ayunas (<90 mg/dl o <5,0 mmol/l): la mayoría de los laboratorios afirman que la glucosa (azúcar) es normal cuando el nivel es de 99 mg/dl (5,5 mmol/l) o menos. Un nivel de glucosa en ayunas entre 100-125 mg/dl  (5,5 -7,0 mmol/l) se considera prediabetes, mientras que un nivel de glucosa en ayunas de 126 mg/dl (>7,0 mmol/l) o más es diabetes. Si su nivel es elevado, necesita introducir cambios en la dieta, ejercicio y perder peso.
  • Equilibrio hormonal: optimizar las hormonas es importante. Las hormonas tiroideas son la TSH (<2,0 microUI/ml es lo óptimo), T3 libre y T4 libre. Las hormonas sexuales son el estradiol, la progesterona, la testosterona, el DHEA y el cortisol.
  • Vitamina D: (50-100 ng/ml o de 125 nmol/l a  250 nmol/l es lo óptimo). Pida a su médico que compruebe su nivel en sangre de 25-OH vitamina D. La mayoría de los laboratorios afirman que lo normal es de 30 ng/ml a 100 ng/ml (75 nmol/l-250 mmol/l). Infórmese más acerca de los otros beneficios para la salud de la vitamina D.
  • Optimice la proporción cobre:zinc: la proporción entre cobre y zinc es importante y pueden medirse los niveles de ambos minerales utilizando un sencillo análisis de sangre. Los niveles bajos en sangre de zinc y demasiado cobre son un factor de riesgo de la demencia, de acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Alzheimer’s Disease. La proporción óptima entre cobre y zinc, de acuerdo con el Dr. Bredesen, es 0,8-1,2. Los niveles de zinc en sangre óptimos son 90-110 mcg/dl.
  • Toxicidad de metales pesados: las personas con demencia deberían tener un análisis de sangre de línea base de mercurio, plomo y cadmio. En función de la ocupación o comunidad de los individuos, algunos podrían tener mayor riesgo. Si sus niveles son elevados, hable de las opciones de desintoxicación con su proveedor de servicios sanitarios.

Otras estrategias para mejorar la salud cerebral

  • Salud intestinal: hace 2300 años, Hipócrates (460 a. de C.-370 d. C.) afirmó que “Toda enfermedad comienza en el intestino”. La ciencia lo respalda, y centrarse en la salud intestinal es crucial si alguien desea mejorar la salud general, especialmente la cerebral. Consuma a diario probióticos y alimentos cultivados.
  • Optimice los antioxidantes: debería consumirse a diario una dieta colorida que incluya una amplia variedad de fruta y verdura. El objetivo debería ser ocho raciones diarias. Las frutas y verduras tienen colores diferentes, lo cual es un indicador de su diversidad de antioxidantes. Complemente su dieta con selenio, N-acetil cisteína (NAC), resveratrol y vitamina C.
  • Reducción de beta-amiloide ( o Abeta): esta proteína se ha encontrado en el cerebro de las personas que sufren la enfermedad de Alzheimer y es fundamental detener su formación. Estudios científicos han demostrado que la cúrcuma puede ayudar a prevenir la acumulación de Aβ en el cerebro. La ashwagandha también puede ayudar a reducir los depósitos de Aβ en el cerebro.
  • Asegure un suministro de oxígeno adecuado por la noche: la apnea del sueño se ha vuelto más común. El exceso de peso es una de las causas principales. Una persona que tenga fatiga diurna, dolores de cabeza frecuentes y que ronque debería pedir a su médico que le haga un examen de apnea del sueño. Las personas con apnea del sueño no consiguen oxigenar adecuadamente el cerebro cuando duermen.
  • Optimice la función mitocondrial: las células que producen la energía principal del cuerpo se llaman mitocondrias. Si se dañan, no pueden generar potencia o energía. Las células nerviosas de nuestro cerebro necesitan que las mitocondrias sean eficientes. Complemente su dieta con Coenzima Q10 y L-carnitina para ayudar a las mitocondrias.
  • Triglicéridos de cadena media: cocine con aceite de coco y valore la posibilidad de tomar un suplemento oral de aceite de coco.

Suplementos recomendados para la memoria

Vitaminas

  • Vitamina B1 (Tiamina): 50 mg una vez al día
  • Vitamina B6: 20 mg una vez al día
  • Vitamina B12 o metilcobalamina (B12), 1 mg (1000 mcg) al día
  • Ácido fólico o metilfolato, 800 mcg como mínimo al día
  • Ácido pantoténico: 100-200 mg una vez al día
  • Vitamina C: 1000 mg una vez al día
  • Vitamina D: de 2500 a 5000 UI una vez al día
  • Vitamina E: de 400 a 800 UI una vez al día
  • Vitamina K2: 100 mcg una vez al día

Minerales

  • Picolinato de zinc: 50 mg como mínimo, una vez al día
  • Quelato de magnesio: de 125 a 500 mg al día

Plantas medicinales y otros suplementos

  • Cúrcuma: 500 mg de una a tres veces al día
  • Resveratrol: 100 mg una o dos veces al día
  • Nicotinamida ribosa: 100  mg una vez al día
  • Citicolina: 250 mg una o dos veces al día
  • L-carnitina: 500 mg una vez al día
  • Ubiquinol (coenzima Q10): 100 mg una o dos veces al día
  • Ashwagandha: 500 mg una o dos veces al día
  • Rodiola: 200 mg una o dos veces al día
  • Bacopa monnierie: 250 mg dos veces al día
  • Centella asiática: 500 mg dos veces al día
  • Probióticos: de 10 000 a 100 000 millones de unidades a diario

Resumen

La disfunción cognitiva y la enfermedad de Alzheimer son problemas de la salud que aumentarán su prevalencia en las próximas décadas. Todo el mundo debería poner en marcha estrategias para prevenir el deterioro cerebral. Es importante que aquellas personas a las que hayan diagnosticado un déficit de memoria comprendan que los protocolos de tratamiento convencionales son gravemente inadecuados.  

Tal como se ha afirmado anteriormente, el Dr. Dale Bredesen, de la Universidad de California en Los Ángeles, ha desarrollado un enfoque muy completo para ayudar a mejorar y, en algunos casos, revertir los síntomas de la pérdida de memoria. Recomiendo a todos aquellos que hayan optado por seguir el protocolo que intenten seguir tantos de sus consejos como sea posible.  

Tenga en cuenta que algunas personas podrían tardar varios meses en percibir una mejora, mientras que otras podrían notar pequeñas mejoras en cuestión de semanas.

Referencias:

  1. Bredesen DE. Reversal of cognitive decline: A novel therapeutic program. Aging (Albany NY).
  2. 2014;6(9):707-717.
  3. Bredesen, Dale, E. The End Of Alzheimer’s. Copyright 2017 Penguin Random House Publishing
  4. Site accessed http://dryoungberg.com/ . Dr. Youngberg is an internationally known public speaker and author of Hello Healthy and Goodbye Diabetes.
  5. National Institute of Aging. Accessed Aug. 27, 2016
  6. https://www.nia.nih.gov/alzheimers/publication/alzheimers-disease- fact-sheet
  7. Bredesen DE, Amos EC, Canick J, et al. Reversal of cognitive decline in Alzheimer’s disease. Aging
  8. (Albany NY). 2016;8(6):1250-1258. doi:10.18632/aging.100981.
  9. Exp Neurol. 2012 Jan;233(1):373-9. doi: 10.1016/j.expneurol.2011.11.001. Epub 2011 Nov 10.
  10. J Alzheimers Dis. 2015;47(3):565-81. doi: 10.3233/JAD-143108.

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