beauty2 heart-circle sports-fitness food-nutrition herbs-supplements
Belleza

Trucos culinarios de belleza

11 Agosto 2017

Crea tus propios productos de belleza con artículos de la cocina. 

La cocina te llama y te esperan deliciosos ingredientes, pero esta vez no vas a preparar aperitivos o comidas. En su lugar, puedes preparar tratamientos de belleza 100 % naturales mezclando ingredientes comunes de cocina. Además de ser un modo económico de cuidar la piel y el cabello, te permite controlar cada ingrediente que se añade a tus productos de belleza. 

Los ingredientes comestibles no son tóxicos ni contienen parabenos u otros desagradables aditivos que numerosas empresas de cosméticos añaden a sus productos. Preparar la mayoría de las recetas de tratamientos de belleza no requiere habilidades culinarias supremas, así que seas un chef o un novato en la cocina, puedes elaborar tus propios productos para el cabello y la piel. 

Exfoliante para labios

 Un exfoliante para labios casero es una manera rápida y fácil para conseguir unos labios suaves e irresistibles. La receta se prepara rápidamente, así que puedes conseguir unos labios suaves en cuestión de minutos. Reúne aceite de coco, azúcar y miel o néctar de agave. Mezcla partes iguales de cada ingrediente.

Masajea la mezcla suavemente sobre los labios. Deja que repose unos minutos para que el efecto hidratante de la miel y el aceite surta efecto en tus labios. Mientras esperas, coloca el exfoliante de labios que sobre en un recipiente cerrado herméticamente. Enjuaga suavemente el exfoliante con agua tibia. Ahora, ¡encuentra a alguien atractivo para probar tus labios rejuvenecidos!

Bálsamo labial 

Después de aplicarte el exfoliante de labios casero, prepara un bálsamo labial. Mezcla 2 cucharadas de cada uno de estos ingredientes: granos de cera de abejas, manteca de cacao y aceite de coco en una caldera doble. Calienta los ingredientes en una olla de agua caliente para que la manteca y el aceite se derritan. Cuando esté completamente fundida, retira la mezcla del fogón y añade 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Cada vez que te untes el bálsamo disfrutarás del agradable sabor del extracto de vainilla. Pero si prefieres sentir un cosquilleo refrescante, reemplaza la vainilla por gotas de aceite esencial de menta. 

El bálsamo labial se puede guardar en pequeños frascos o tubos vacíos de protector para labios. Vierte la mezcla derretida en un recipiente y resérvala para que se solidifique. Si quieres acelerar el proceso, mete el bálsamo de labios en el refrigerador hasta que esté listo. Entonces, aplícatelo en los labios. 

Acondicionador para el cabello 

A continuación, hablamos de tratamientos capilares. Un acondicionador debe dejar el cabello suave y manejable. Su objetivo es suavizar las cutículas del cabello de manera que se extiendan suavemente sobre las hebras capilares, pero para lograrlo, los acondicionadores comerciales usan toda una serie de productos químicos. Por ello, en su lugar, recurre a tu cocina para obtener acondicionadores de cabello 100 % naturales. 

Este acondicionador casero está hecho a base de vinagre de sidra de manzana, que desprende un fuerte olor. Para contrarrestarlo, elabora el acondicionador con agua de infusión de lavanda, que huele bien y nutre el cabello. Para hacer una infusión, echa 4 cucharadas de lavanda seca en un frasco de vidrio y cúbrelo con 2 tazas de agua hirviendo. Déjala reposar durante 1 hora y cuela las flores. 

Añade 2 cucharadas de vinagre de sidra de manzana y un chorrito de zumo de limón al agua de lavanda. Vierte la mezcla en una botella de aerosol. Durante la ducha, rocía el acondicionador casero en el cabello y enjuágalo. Si empiezas a notar que tus mechones se vuelven secos, complementa el acondicionador del vinagre aplicando aceite de coco a las puntas una vez a la semana aproximadamente. 

Mascarilla capilar 

También puedes mimar tus mechones con una mascarilla capilar nutritiva de vez en cuando. Puede que te sorprenda su ingrediente principal: ¡Plátanos! Es esencial mezclar el plátano en una batidora y hacerlo puré hasta que esté completamente homogéneo. De lo contrario, te quedarán grumos de plátano en el cabello, lo cual nadie desea. Utiliza un plátano muy maduro para triturarlo fácilmente. Incluso puede congelar y descongelar el plátano para que esté más blando aún. 

Cuando el plátano esté triturado homogéneamente, mézclalo con 1 cucharada de miel. También puedes añadir un toque de aceite de coco o aceite de oliva. Después de batir bien la mezcla, aplícatela al cabello. Cúbrete el cabello con un gorro de ducha para retener la máscara. Al cabo de 20 minutos, enjuaga la mezcla de plátano en la ducha y continúa con tu rutina habitual de lavado de cabello. 

Mascarilla facial 

Tu cara también disfrutará con una mascarilla. Si te gusta el sabor a chocolate, ¿por qué no pruebas una mascarilla a base de cacao? El delicioso aroma te recordará a todos tus caprichos favoritos de cacao, pero esta mascarilla ofrece algo más que un aroma dulce. El polvo de cacao puede ayudar a calmar la piel porque contiene flavonoles. Estos antioxidantes tienen fama de impulsar el flujo de sangre a la piel, e incluso pueden combatir el daño causado por los radicales libres. 

Para preparar una mascarilla de chocolate, echa 1/2 taza de cacao en la batidora junto con 1/4 taza de miel. Añade 3 cucharadas de avena y 4 cucharadas de crema de leche. Mezcla los ingredientes hasta que formen una pasta densa y suave. Úntatela en la cara y deja que repose media hora. Mientras, no dudes en mimarte con una barrita de chocolate negro, porque seguro que estarás deseando comer una. Al cabo de 30 minutos, retira suavemente la mascarilla enjuagándola con agua tibia. Guarda la mezcla de mascarilla sobrante en el refrigerador.

Base de maquillaje en polvo

 Puedes elaborar tu propia base de maquillaje en polvo para homogeneizar sutilmente tu tono de piel y obtener una fina capa de cobertura. Este producto está hecho a base de polvo de arrurruz. Si tu piel es clara, te conviene usar una mayor cantidad. Si tu piel es oscura, añade menos. El color de tu base será el resultado de una mezcla de canela, cacao en polvo y nuez moscada. Tendrás que añadir los ingredientes poco a poco y por separado, e ir ajustando según sea necesario para encontrar la mezcla más adecuada para tu tono de piel. Algunos rostros son sensibles a la canela y otros ingredientes, así que prueba el maquillaje en una pequeña área antes de usarlo en toda la cara. 

El maquillaje a base de arrurruz son polvos sueltos. Si prefieres polvos compactos, coloca un poco de aceite de oliva o de almendras en la mezcla y remuévela bien. A continuación, comprímela en un recipiente hasta que se forme una capa bastante lisa. Seas una incondicional de los polvos sueltos o prefieras la versión compacta, utiliza un cepillo de maquillaje para aplicarte el producto en la cara. 

Exfoliante de pies

 Los productos naturales de belleza cuidarán de tu piel de pies a cabeza. Si tienes los pies ásperos y secos, aplícate un exfoliante para pies casero. Mezcla cantidades iguales de aceite de oliva, azúcar moreno y bicarbonato de sodio para obtener un exfoliante suave y ligeramente abrasivo que exfolie la piel seca. 

Frótate esta mezcla en los pies. Insiste sobre todo en los talones y otras partes ásperas. Mientras actúa, no dudes en usarlo para otras zonas secas o escamosas, como los codos. Después de aplicarlo, enjuaga bien el exfoliante. Si vas a entrar a la ducha después, primero sécate bien los pies para que el aceite del exfoliante no te haga resbalar.

Crema fría 

Cuando seas un experto en algunas de las recetas anteriores, prueba a hacer esta receta más complicada de crema fría casera. La crema te llevará algo más de tiempo que otros trabajos, pero te dejará una piel limpia y suave. 

Elaborar crema fría es una lección de ciencias en acción. Harás una emulsión que combina dos ingredientes que no suelen ser mezclables: aceite y agua. Pero en el caso de esta receta, sustituirás el agua por té verde, pues este se utiliza a menudo para calmar la piel irritada o con tendencia al acné. 

En primer lugar, remoja una o dos bolsas de té verde en 3 onzas de agua caliente. Después de preparar el té durante 2 a 4 minutos, retira la bolsa de té. Añade 1/2 cucharadita de lecitina de soya. Deja reposar la mezcla durante 1 hora para que la lecitina de soya se disuelva en el té. 

Al cabo de una hora, recalienta el agua del té en un recipiente seguro para microondas hasta que esté a punto de hervir. A continuación, mezcla 2 cucharadas de granos de cera de abejas y 3 cucharadas de aceite de ricino en otro recipiente para microondas. Calienta la cera y el aceite en el microondas hasta que los granos se derritan. 

Introduce una batidora eléctrica o una batidora de mano en la mezcla de cera y aceite y empieza a mezclarlos. Con la otra mano, vierte lentamente el té en este recipiente mientras sigues removiendo. 

Después de verter la mitad del té, añade 20 gotas de aceite de árbol de té u otro aceite esencial que prefieras. Luego, vuelve a rociar té verde en el recipiente. A medida que mezclas los ingredientes con la batidora, comenzará a espesar, pero no te detengas todavía. Continúa hasta que la mezcla deje de estar caliente. Entonces, se habrá vuelto una crema espesa. 

Guarda la crema en un recipiente con tapa. Toma un poco para desmaquillarte y limpiarte la cara o aplícate la crema como tratamiento nocturno para la piel.

¿Qué tratamientos de belleza caseros probarás primero?

Elaborar tus propios productos de belleza en lugar de utilizar productos comerciales requiere algo más de trabajo, pero con esta opción sabes exactamente qué contiene cada uno. Usar ingredientes seguros a base de alimentos garantiza que tu rutina de belleza estará libre de toxinas, parabenos u otros ingredientes nocivos. Además, tendrás la satisfacción de saber que tu aspecto fresco, limpio y atractivo ha sido gracias al trabajo con tus propias manos.

Artículos relacionados

Mostrar Todos

Belleza

Cómo hacer pasta de dientes natural

Belleza

Luzca y siéntase como nunca con productos de belleza orgánicos

Belleza

Alternativas al retinol para pieles sensibles